Brad Garlinghouse, CEO de la empresa de pagos transfronterizos Ripple, intervino el lunes en una mesa redonda en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) de Davos (Suiza).

Garlinghouse, que también ocupa un puesto como miembro del consejo de administración de la empresa, comentó una amplia gama de temas, sobre todo la situación actual de la regulación en Estados Unidos frente a las naciones del G20. 

CEO de Ripple, Brad Garlinghouse. Fuente: Cointelegraph

Haciendo hincapié en la prudente necesidad de contar con marcos normativos que sirvan a los principios integrales de “claridad y certidumbre”, Garlinghouse declaró su convencimiento de que:

“La inmensa mayoría de las personas que trabajan en el sector de las criptomonedas son buenos actores que quieren hacer lo correcto con los reguladores. Pero cuando las reglas del camino no están claras, es muy difícil manejarse dentro de eso”.

Más adelante en la conversación, Garlinghouse reveló que fue personalmente a la oficina de la Comisión de Valores (SEC) de Estados Unidos “cuatro o cinco veces en los años previos a su decisión de presentar una demanda”, afirmando que no hay ninguna justificación de por qué el activo XRP asociado a Ripple debe ser categorizado legalmente como un valor.

“Demuestra lo desfasado que está Estados Unidos con el G20”, argumentó Garlinghouse, citando a Suiza, Singapur, Reino Unido y Japón como naciones que tienen entornos regulatorios más favorables para cultivar la innovación tecnológica. 

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