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El mes pasado, Cointelegraph entrevistó al director general de Reserve, Nevin Freeman, y al gestor de la comunidad de la aplicación de pagos descentralizada, Yens Michiels, sobre la misión de la empresa de proporcionar acceso a monedas estables. Más recientemente, Cointelegraph habló con un par de usuarios de Venezuela y Colombia que compartieron sus experiencias positivas con Reserve. 

Reserve es una herramienta para intercambiar moneda fiduciaria como los bolívares venezolanos por dólares estadounidenses a través de la stablecoin Reserve (RSV). Desde las compras cotidianas hasta las remesas familiares, Reserve ha dicho que sus casos de uso están creciendo cada vez más en América Latina. Tras un año en el mercado en Venezuela, Colombia, Panamá y Argentina, hay más de 100.000 visitantes semanales a la aplicación y más de 8.000 comercios que la aceptan como medio de pago.

Sasha Antunez y Alicia Stephany son dos clientes de Reserve que ofrecieron su perspectiva sobre el papel de la aplicación en su vida cotidiana y sobre la situación económica de Venezuela. Antunez es una neuróloga que vive en Maracay (Venezuela) y se autoproclama una “Ranger de Reserve” que utiliza Reserve tanto en casa como en el trabajo. Stephany es una venezolana que vive en Bogotá, Colombia, y utiliza Reserve para mantener a sus familiares que aún viven en Venezuela.

Antunez explicó cómo utiliza Reserve para sus gastos diarios:

“Tengo mis dólares de Reserve guardados en la aplicación. Supongamos que tengo que ir al supermercado y tengo unos 20 dólares. Hago el exchange para tener bolívares en mi cuenta bancaria y poder pagar todo en el supermercado. Pero también sé que puedo tomar mis bolívares, convertirlos en dólares de Reserve y luego en USDT”.

La mayoría de los clientes lo utilizan para ahorrar su dinero. Si les pagan en su moneda local, no tienen que preocuparse por su devaluación si es en dólares estadounidenses. Y si necesitan comprar algo en moneda local, como describe Antunez, siempre pueden volver a convertirla o pagar directamente con la stablecoin RSV si el comerciante la acepta. La mayoría ni siquiera se da cuenta de que tiene que ver con las criptomonedas, como Stephany.

“El bolívar venezolano pierde valor tan rápido que si tienes bolívares, necesitas cambiarlos lo antes posible para protegerlos”, explicó, añadiendo el ejemplo de que si ella está en Colombia y su padre en Venezuela, pero “necesitaba pagar sus cosas, entonces en vez de cambiar sólo lo que necesitaba en el supermercado, siempre buscaba a alguien que me comprara dólares extra. Así que convencí a la gente del supermercado y de la farmacia que uso para descargar Reserve”.

El Gobierno introdujo en octubre una redenominación de la moneda, la tercera desde 2008, para facilitar los cómputos. Sin embargo, la economía ya estaba cada vez más dolarizada de forma no oficial. Esto significa que los precios en las tiendas se marcan en dólares, lo que corresponde al tipo de cambio del mercado negro y no al oficial, ya que cada vez más comerciantes utilizan PayPal, Zelle o, ahora, Reserve. Con Reserve, los usuarios pueden cambiar divisas a tipos más cercanos a los del banco central.

Si a esta volatilidad se le suma la hiperinflación, la desconfianza en el gobierno y en el sistema bancario se dispara entre los ciudadanos. Cuando se le preguntó por las perspectivas de mejora de la economía en Venezuela, Antúnez dijo:

“Creo que la tecnología jugará un papel importante porque las criptomonedas permiten la libertad financiera y el libre acceso para todos. Así es como tenemos que abordar esta situación, dando a la gente las herramientas para proteger su dinero. Aquí no tenemos ninguna solución, al menos por ahora. Y no veo que las cosas vayan a mejorar. Mientras tanto, sólo intentamos proteger el poco dinero que ganamos con nuestros trabajos”.

En el momento de la publicación, la aplicación para iPhone del proyecto era la número 1 más descargada en la tienda de aplicaciones venezolana en la categoría de finanzas. Binance y MetaMask, otras dos aplicaciones para el comercio de las criptomonedas, están también entre las 10 primeras.