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La incertidumbre se mantiene, pero en menor grado que antes. Obvio que la inflación (EEUU) se salió definitivamente de control y la reacción de la Reserva Federal (La Fed) de los Estados Unidos está llegando demasiado tarde. Sin embargo, el primer susto ya está pasando. El mercado está digiriendo el gran viraje en política monetaria con más elegancia. El freno está llegando antes de lo anticipado, pero más tarde de lo requerido. Sin embargo, pese a la volatilidad, las cosas no están tan mal como podría estar. Estamos comenzando a sospechar que la economía tiene la capacidad de soportar los recortes de liquidez. Eso explica los arranques de optimismo que hemos experimentado. Esta semana, por ejemplo.

Los mercados son el resultado de las expectativas y el sentimiento. Los inversores en estos momentos esperan un año dividido en dos. Para el primer semestre, se esperan altibajos y reajustes gracias a una nueva realidad monetaria. Para el segundo semestre, se anticipa una mayor estabilidad debido a una mejoría en las cadenas de producción, un mercado laboral más consolidado, una fortaleza de los ingresos corporativos y una reducción gradual de la inflación. Todavía persiste la esperanza en los mercados de tener un año alcista. Claro que casi nadie espera repetir los mismos retornos obtenidos en el 2020 y el 2021. Pero un año alcista es un año alcista. Poco crecimiento es mejor que no crecimiento. Ojo, con el precio del petróleo. Pendientes con lo que suceda en el sector FAANGM.

En medio de esta novela, Bitcoin ha mostrado una fortaleza heroica. No podemos cantar victoria aún, porque, seamos francos, todavía estamos en la zona de descuento. El último rebote cayó de maravilla. Pero no podemos olvidar que seguimos estando muy por debajo del máximo histórico. No estamos tan mal. No obstante, podríamos estar mucho mejor. Sin lugar a dudas, hay razones para el optimismo. Sin embargo, en un clima tan cambiante, sería un error contar los pollos antes de nacer. La cautela todavía es aconsejable.

Ahora bien, hablemos, con ojo crítico, de las criptonoticias más populares de esta semana.

McDonalds presenta marcas para restaurantes McMetaverse… con entregas a domicilio

Mucha de la confusión actual es el resultado de nuestra tendencia a sobresimplificar. Con frecuencia, vemos contradicciones donde en realidad no las hay. Lo que normalmente ocurre es que malinterpretamos las cosas y vamos construyendo malinterpretación sobre malinterpretación. Si el CEO de JPMorgan emite una opinión personal e improvisada en una entrevista informal, los titulares de la prensa normalmente citan esta opinión como una opinión oficial del banco. Meses después, un departamento de dicho banco publica un estudio con recomendaciones que contradicen las opiniones previamente dadas por el CEO, la prensa forma una polémica al respecto.

Un altercado con Elon Musk sobre el uso de Dogecoin como forma de pago no necesariamente implica una adversión total y absoluta ante todo lo digital. Ahora bien, pienso que estaríamos yendo muy lejos en interpretar el registro de la marca “McMetaverse” como cambio de parecer vinculando al altercado anteriormente mencionado. Demasiada imaginación para mi gusto. No todo se tiene que volver un drama o una batalla campal. McDonalds es un negocio. Y hace lo que los negocios hacen: Taking care of business.

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Un mercado pequeño, por lo general, padece de falta de liquidez. Eso normalmente significa una elevada volatilidad. Grandes subidas. Grandes caídas. Tenemos obviamente un arma de doble filo. Se trata de un cóctel repleto de riesgos y oportunidades. Se puede ganar mucho. Se puede perder mucho.

En noviembre del año pasado, escribí un par de artículos sobre Shiba advirtiendo sobre posibles caídas. En aquel momento, la codicia estába por las nubes y más de un fanático se siento ofendido con mis advertencias. Eso es lo que hace la codicia. La codicia te ciega. Lo mismo ocurre con el miedo. La volatilidad, señores. Los mercados fluctúan. Nada sube para siempre. La buena racha no es eterna. No es FUD. Es simplemente un llamado amistoso a tomar medidas. Siempre es bueno dejar el fanatismo de vez en cuando para comenzar a invertir con seriedad. Protege tu portafolio por encima de todo. Y reduce un poco la diatriba en Twitter.

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Muchos analistas usan el vencimiento de los derivados como posibles predictores del precio. En mi opinión, los derivadores son más un indicador de sentimiento. Nos ayudan a entender mejor el presente. Pero no los encuentro muy útiles para predecir el futuro. En el diario, los movimientos bruscos o los cambios de tendencia en un mercado normalmente son una reacción ante un evento inesperado. Es decir, son el resultado de una sorpresa que transforma el sentimiento de los inversores en cuestión de horas. Dicho vencimiento ya está planificado. O sea, no hay sorpresa. Por ende, el mercado ya tomó medidas.

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La ruptura de un canal descendente ciertamente es una muy buena noticia. Pero no podemos caer en el error de pensar que todo será color de rosa de ahora en adelante. Nos espera un camino lleno de baches. Esta historia no ha terminado. Y sería muy iluso de nuestra parte creer en unicornios y hadas a estas alturas del partido. Lo que nos viene es candela. Debemos aplaudir la enorme fortaleza que el mercado cripto ha demostrado últimamente. Pero no sería muy sensato crearnos falsas expectativas. No es pesimismo. Es simplemente un recordatorio sobre un hecho de la vida: Los mercados fluctúan. La vida tiene sus altibajos. 

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Todo vuelve a la naturaleza humana. Lo humano es la base de todo. En tiempos de vacas gordas, las personas se abren a lo nuevo con determinado valor. En tiempos de vacas flacas, las personas se vuelven más cautelosas y conservadoras. El optimismo nos vuelve valientes. El pesimismo nos vuelve cobardes. El escepticismo nos congela. El nerviosismo y la duda crean volatilidad. El mercado es sentimiento. Y el sentimiento se desborda cuando la realidad rompe la narrativa. El inversor se encuentra en una búsqueda constante por la “claridad”. La incertidumbre es la nube negra en el firmamento que nos impide avanzar. ¿Y esto se relaciona a los precios de los NFTs? Mucho.

 

 Este es un artículo de opinión y Cointelegraph no se adhiere necesariamente a lo expresado aquí por el autor

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