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Se conoce como Web3 a la tentativa de crear un nuevo tipo de servicio de internet construido por cadenas de bloques descentralizadas, es decir, los sistemas de registro compartido que utilizan criptomonedas como Bitcoin, es la idea de esta nueva internet montada sobre blockchain. Los adeptos a esta nueva filosofía para la red esperan que la web3 se manifieste de diversas maneras: como redes sociales descentralizadas, videojuegos “play to earn” que recompensen a los jugadores con tokens criptográficos, y plataformas NFT que les permitan a las personas comprar y vender –y así regular descentralizadamente– todo lo que sucede en la web. Sobre esto opinó Ulises Alzogaray, Country Manager Bitwage Argentina, una plataforma que gestiona pago de salarios en criptomonedas.

El atractivo de Web3.0 es que está descentralizada, por lo que, en lugar de que los consumidores puedan acceder a Internet a través de servicios administrados por Google, Apple o Facebook, los individuos poseen y gobiernan partes de Internet. Web3.0 no requiere permisos, lo que significa que las autoridades centrales no dictan quién usa qué servicios, ni requiere confianza, lo que significa que no se requiere un intermediario para realizar interacciones virtuales entre dos o más partes”, explicó Alzogaray. “En teoría, la Web3 también podría salvaguardar la privacidad del consumidor porque son estas autoridades e intermediarios los que realizan la mayor parte del trabajo”, agregó.

La privacidad y seguridad de este nuevo paradigma difiere en que al ser organizaciones e intermediarios quienes la administran, son más seguras ya que adquieren la mayoría de los datos. “Sin ese control estamos expuestos a que gente con intenciones maliciosas sirva a sus objetivos manipulando nuestra información ya sea para vendernos productos o servicios con sobreprecio, o robándonos nuestro dinero, entre otras formas de utilizar esa información”, explicó el ejecutivo. Aunque Alzogaray reconoció que “esta es una imagen utópica de Web3.0 imaginada por los desarrolladores y partidarios de la tecnología blockchain, por lo que puede no ser tan equitativo en el plano real”. Hay varios aspectos del mundo tradicional que ya se están mudando a las plataformas 3.0. “Las finanzas descentralizadas son un aspecto de la Web3 que está cobrando fuerza. Esto implica ejecutar transacciones económicas de la vida real en la cadena de bloques sin la intervención de los bancos o el gobierno. Además, varias corporaciones importantes y organizaciones de capital de riesgo ya están invirtiendo dinero en la Web3, y es difícil concebir que su participación no resulte en alguna forma de control centralizado”, explicó el experto.

En este sentido, los aspectos corporativos serán la posibilidad de que los usuarios actúen como accionistas, y así poder “controlar sus datos, identidad, contenido y algoritmos”, comentó el especialista. “Esta propiedad quita autoridad e ingresos a los guardianes centralizados de la Web 2.0, como las grandes empresas de tecnología y los gobiernos. La Web3 es atractiva porque permite comunicaciones entre pares sin necesidad de plataformas centralizadas o intermediarios”, concluyó Alzogaray.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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