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El concepto de wallet o billetera está profundamente arraigado en la cultura de las criptomonedas, las inversiones, el trading, las DeFi, la Web3. Es un requisito para participar, pero un requisito que otorga una gran libertad en el manejo de las finanzas personales y la interacción social.

Lo cripto todavía está evolucionando, en cultura, tecnología y percepción. Lo que llamamos “billetera o wallet” ya puede actuar como identificación, como galería de arte, como derecho a fanfarronear, como llave para un evento privado o una comunidad. Y, como el resto de las criptomonedas, sigue creciendo. 

Las wallets están evolucionando para abarcar cada vez más. Una billetera hoy, es una identidad. Un perfil. Un locus de información, no para la explotación de data brokers, sino en manos del usuario. Tu identidad bajo tu control. A eso se resume todo. En DeFi, el arte, las comunidades, las criptomonedas otorgan a las personas más libertad y más control sobre sus propios datos y propiedades.

Un perfil web2 ha sido históricamente una expresión de presencia en las redes sociales. Pero las empresas web2 reconocen el potencial aquí. Simplemente han fracasado en la ejecución. Aquellos que tengan cuentas de Google, Facebook o de otra compañía grande de tecnología, probablemente reconocerán la conveniencia que estas empresas han otorgado con su formato de inicio de sesión único.

¿Quieres crear una nueva cuenta? No te molestes, inicia sesión con Google. Pero no podrán llegar más lejos que esto. Y, nos encanta mencionar, que sus incentivos son fundamentalmente incompatibles con los axiomas de la Web3. 

Google, Facebook, etc. quieren apoyar la comodidad de los usuarios, pero solo en la medida en que éstos les permita continuar recopilando sus datos. Sus modelos de negocio requieren que se comporten como parásitos de la privacidad y los datos personales.

“Ellos recopilan miles de datos de los usuarios para crear un perfil digital que venden a otros. Estos terceros usan este perfil para mostrarle anuncios y también pueden usarlo para predecir e influir en sus comportamientos y decisiones. Esto ha estado sucediendo sin tu conocimiento o permiso. Tu información está a la venta. Te has convertido en el producto. Recuerda, tus datos ayudan a mantener a Facebook ´gratis´”.  — Ashkan Soltani (@ashk4n)

La Web3 es la intersección entre la moneda digital, la identidad digital, la comunidad real y no se limita a la conveniencia y la publicidad dirigida. Los perfiles de Web3 no son explotados para el beneficio corporativo. No se usan para la recopilación de datos o para publicidad dirigida. Son identidades. Personas.

A medida que la Web3 continúe evolucionando, las identidades tendrán más espacio para manifestarse de manera aún más completa y las personas se podrán mover a los nuevos sistemas que se alinean con sus incentivos.

La Web2 se aferrará cada vez más desesperadamente a sus perversiones de datos y alejará a más y más usuarios, buscando una forma de participar en el entorno en evolución de la comunidad humana, el metaverso (el metaverso Web3, no el mimetismo de Zuckerberg), evitando los sacrificios de privacidad exigidos por los “perfiles” de web2.

Las personas son atraídas por las criptomonedas, por su simplicidad, no hay nada de qué preocuparse. Una “billetera” sigue siendo una billetera, independientemente de lo que sea, y seguirá funcionando como tal. Pero en términos de capacidad, ya no es simplemente eso.

Los avances en criptomonedas están comenzando a ser más complejos. Todavía es temprano. Los perfiles Web3 recién están comenzando. Las instituciones de violación de la privacidad, de censura y de control corporativo se están desmoronando. 

Las personas están tomando sus identidades en sus propias manos. Tu billetera/perfil está, y siempre ha estado, bajo tu control. Y solo obtendrás más libertad y privacidad a medida que el metaverso continúe creciendo.

Sobre el autor: Nick Bolduc se desempeña como Social Media Manager en Status Network. Es maximalista de la descentralización y entusiasta de la privacidad

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