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Tres años después de ser destituido como consejero delegado de WeWork, Adam Neumann ingresa en el criptoespacio, recaudando USD 70 millones en la primera gran ronda de financiación de su empresa de tecnología climática Flowcarbon.

El proyecto pretende hacer más accesible el comercio de carbono poniendo los créditos de carbono en la blockchain.

Neumann es un empresario e inversor israelí-estadounidense famoso por su papel en la fundación del proveedor de espacios de coworking WeWork en 2010, una empresa que en su día fue anunciada como el futuro de los espacios de trabajo.

Sin embargo, todo se derrumbó en 2019 cuando la empresa intentó salir a bolsa, lo que levantó la tapa del modelo de negocio poco rentable de WeWork y puso en cuestión su liderazgo. La empresa pasó de estar valorada en privado en USD 47,000 millones en agosto de 2019 a hablar de declararse en bancarrota solo seis semanas después, por lo que se presionó a Neumann para dejar el cargo de CEO.

Adam y su esposa, Rebekah Neumann, figuran como cofundadores de Flowcarbon, junto con la CEO Dana Gibber y la directora de operaciones Caroline Klatt, ambas cofundadoras de Headliner Labs, una empresa que construye chatbots con inteligencia artificial para grandes marcas de medios de comunicación. Ilan Stern, otro cofundador de Flowcarbon, dirige la propia oficina familiar de Neumann.

Según Flowcarbon, la reciente ronda de financiación incluye USD 32 millones de los inversores de Silicon Valley Marc Andreessen y Ben Horowitz a través de su empresa de capital de riesgo de criptomonedas a16z. Otros inversores son General Catalyst y Samsung Next.

Otros USD 38 millones se recaudaron en una venta de tokens del primer token respaldado por carbono de Flowcarbon, el Goddess Nature Token (GNT).

La compañía se describe a sí misma como una empresa pionera en tecnología climática que trabaja para construir una infraestructura de mercado en el mercado voluntario de carbono (VCM). A través de la tokenización de los créditos de carbono en la blockchain Celo, Flowcarbon quiere hacer que la compra, la venta y el comercio de créditos de carbono sean más accesibles y eficientes que los mercados de carbono actuales.

El comercio de carbono es un sistema basado en el mercado diseñado para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.

Las empresas que producen emisiones de carbono pueden comprar créditos de carbono para compensarlas con proyectos que eliminan o reducen los gases de efecto invernadero de la atmósfera, como los proyectos de reforestación.

Sin embargo, Flowcarbon argumenta que el mercado voluntario de carbono actualmente es “ineficiente, opaco e inaccesible”, ya que hay corredores y consultores que cobran hasta un 20% de honorarios, muchos acuerdos realizados a puerta cerrada y precios incoherentes para los créditos de carbono según el comprador. 

La solución de Flowcarbon al mercado voluntario de carbono no es única. Otros proyectos destinados a facilitar la compra y venta de créditos de carbono tokenizados son Toucan Protocol, JustCarbon y Likvidi. 

Arianna Simpson, socia general de a16z, dijo que era un área obvia que podía beneficiarse de la tecnología blockchain.

“El mercado del carbono es extremadamente opaco y creemos que la demanda de compensaciones está superando rápidamente la velocidad a la que se puede aumentar la oferta, especialmente para los proyectos basados en la naturaleza. La tokenización es una solución obvia”.

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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