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Las autoridades de Estados Unidos han efectuado detenciones y han anunciado la incautación de USD 3,600 millones en criptomonedas más de cinco años después de que unos hackers robaran 119,756 bitcoins del exchange Bitfinex.

En un anuncio realizado el martes, el Departamento de Justicia de EE.UU. dijo que había ordenado la detención de Ilya Lichtenstein y su esposa Heather Morgan por presunta conspiración para lavar criptomonedas relacionadas con el hackeo de Bitfinex en 2016. Los 119,756 Bitcoin (BTC) -con un valor de USD 72 millones en el momento en que los hackers vulneraron la seguridad del exchange en agosto de 2016- están ahora valorados en más de USD 5,100 millones.

Desde el hackeo de 2016, los individuos relacionados con las monedas robadas han movido periódicamente pequeñas cantidades de BTC en transacciones separadas, dejando la mayoría de los fondos sin tocar. El Departamento de Justicia informó de que había rastreado 25,000 BTC de estos fondos transferidos a cuentas financieras controladas por Lichtenstein y Morgan. Tras ello, los agentes especiales pudieron acceder a más de 94,000 BTC -con un valor de USD 3,600 millones en ese momento- de Morgan y Lichtenstein e incautarse de ellos, después de que una orden de registro les permitiera ver los archivos que contenían las claves privadas de la billetera.

“Las detenciones de hoy, y la mayor incautación financiera del departamento, demuestran que la criptomoneda no es un refugio seguro para los delincuentes”, dijo la vicefiscal general Lisa Monaco. “En un esfuerzo inútil por mantener el anonimato digital, los acusados blanquearon fondos robados a través de un laberinto de transacciones de criptomonedas. Gracias al meticuloso trabajo de las fuerzas del orden, el departamento demostró una vez más cómo puede y rastreará el dinero, sin importar la forma que adopte”.

El fiscal general adjunto de la División Penal del Departamento de Justicia, Kenneth Polite, añadió que las autoridades federales tenían la capacidad de “rastrear el dinero a través de la cadena de bloques”. El anuncio afirmaba que Morgan y Lichtenstein utilizaron una variedad de métodos para blanquear las criptomonedas ilícitas, incluyendo el salto de cadena, depositando las monedas en exchanges y mercados de la darknet y retirándolas, y automatizando las transacciones utilizando programas informáticos. Además, la pareja supuestamente creó cuentas comerciales en los Estados Unidos para “legitimar su actividad bancaria”.

Tanto los equipos de investigación del FBI como la Unidad de Delitos Cibernéticos de la agencia de investigación criminal del Servicio de Impuestos Internos dijeron que habían trabajado para rastrear los fondos del hackeo de 2016. Aunque ninguna de las dos agencias especificó cómo las autoridades fueron conducidas inicialmente a Morgan y Lichtenstein, el subdirector del FBI, Paul Abbate, dijo que la agencia tenía “las herramientas para seguir el rastro digital”.

Las acciones del DoJ representan la mayor incautación de criptomonedas por parte de las autoridades gubernamentales, siendo el hackeo de Bitfinex en 2016 uno de los mayores robos en la historia del espacio cripto. Las autoridades han acusado a Lichtenstein y Morgan de conspiración para cometer lavado de dinero y conspiración para defraudar a los Estados Unidos. Cada uno podría enfrentar una condena de hasta 25 años de prisión.