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El 30 de enero, el South China Morning Post informó de que una de las mayores empresas farmacéuticas asiáticas, Zuellig, había lanzado un sistema basado en blockchain para rastrear la calidad de las vacunas COVID-19. Llamado “eZTracker”, permite a cualquier usuario “verificar instantáneamente la procedencia y autenticidad” de las vacunas escaneando el código QR del envase. Sorprendentemente, a lo largo de la pandemia, no ha habido muchos informes sobre productos basados en blockchain adoptados por las grandes farmacéuticas o las organizaciones sanitarias mundiales para reforzar el esfuerzo contra el COVID. A continuación se presenta un resumen de los principales casos de adopción de este tipo, junto con las posibles razones del escaso interés en blockchain por parte de los funcionarios sanitarios. 

Corea del Sur: Pasaportes de vacunas con blockchain

En abril de 2021, el gobierno de Corea del Sur fue el primero en introducir pasaportes de vacunas basados en blockchain en medio de la crisis de COVID-19. Poner la prueba de vacunación en un libro mayor distribuido garantiza la autenticidad del documento, ya que muchas personas en todo el mundo tienden a falsificar estos “pases verdes”, que a veces pueden asegurar el acceso a restaurantes, espacios públicos y viajes.

La aplicación, que lleva el nombre de COOV, ha sido desarrollada por Blockchain Labs, con sede en Londres, y está disponible en App Store y Google Play Store. Genera un código QR para cada usuario y asegura que todos los datos personales se almacenan en el dispositivo del usuario, intercambiándolos con el anfitrión de la app únicamente a través de blockchain.

Brasil: La Red Nacional de Datos de Salud

La Red Nacional de Datos de Salud basada en blockchain no se está construyendo específicamente para luchar contra el coronavirus, sino que constituye una parte vital del ambicioso plan para digitalizar todo el sistema sanitario de Brasil. Sin embargo, el sistema se ha utilizado para responder a los desafíos relacionados con el coronavirus desde finales de 2020.

El principal uso de la red brasileña, como la de Corea del Sur, es el seguimiento de la vacunación. El sistema registra cada pinchazo inmediatamente, creando una base de datos que permite una “continuidad de la atención en los sectores público y privado”. Se espera que el proyecto de digitalización de la sanidad nacional esté terminado en 2023.

México: Certificados de prueba de COVID-19

En octubre de 2021, el proveedor sanitario privado MDS México lanzó un servicio de pruebas rápidas de COVID-19, respaldado por blockchain. La plataforma digital permite a los pacientes obtener los resultados de sus pruebas en tiempo real a través de un código QR y almacenar de forma segura su historial de vacunación. Una vez más, la empresa citó la lucha contra la falsificación de vacunas como la misión clave de la plataforma:

Para evitar la falsificación de resultados negativos, comenzamos a certificar las pruebas de detección del SARS-CoV-2 con tecnología blockchain y firma criptográfica, que protege la información en un código QR único, inmutable e inalterable que puede ser verificado en todo el mundo.

La iniciativa privada siguió al anuncio anterior de la Cámara Nacional de Comercio de México de que planea digitalizar los pasaportes de vacunas con el uso de la tecnología blockchain.

Otras ideas

Estos ejemplos representan sólo una pequeña fracción de todos los proyectos relacionados con blockchain que se están desarrollando para combatir las amenazas a la salud pública. Los libros de contabilidad distribuidos pueden ayudar a gestionar las cadenas de suministro, garantizar la calidad de los medicamentos, conservar los historiales médicos, procesar las reclamaciones de seguros y aumentar la eficiencia de los sistemas que realizan una serie de otras tareas.

Además de la gestión segura de los datos y el seguimiento de las vacunas, los investigadores sanitarios ven oportunidades para utilizar las cadenas de bloques en una variedad aún mayor de áreas. Un grupo de académicos médicos estadounidenses propone un pase de movimiento basado en blockchain que se apoya en contratos inteligentes y tokens para facilitar el distanciamiento social. Un grupo de investigación escocés ideó un proyecto de plataforma de blockchain, sincronizada con el Internet de las Cosas (IoT), que puede rastrear contactos sin comprometer las identidades de los usuarios.

Promover la compatibilidad transfronteriza

Permitir el intercambio transfronterizo de datos que pueda preservar la privacidad de los pacientes es una tarea ingente. Para resolverla, dos científicos del Instituto Nacional de Tecnología de Raipur (India) diseñaron una blockchain de consorcio para identificar y validar los informes relacionados con la COVID-19 mediante la comparación del hash perceptivo de cada informe con los hashes perceptivos existentes en la cadena.

La notificación de datos relacionados con la COVID a las autoridades sanitarias puede resultar problemática en una pandemia. Jim Nasr, director general de Acoer -la empresa que lanzó el primer rastreador descentralizado de COVID-19 en 2020- compartió su experiencia en Estados Unidos con Cointelegraph:

Cada estado tiene sus propios requisitos y mecanismo para la recopilación de datos COVID a nivel estatal. A su vez, los estados tienen la obligación de informar sobre las enfermedades infecciosas a las entidades del gobierno federal que los financian en gran medida. La calidad y la puntualidad de los informes de datos son, en el mejor de los casos, incoherentes, ineficaces y públicamente poco transparentes.

Los problemas que persisten

En la actualidad, la gran mayoría de los proyectos relacionados con el COVID-19 siguen viviendo sólo sobre el papel. Dado que la fase más aguda de la pandemia ha terminado, los innovadores sanitarios parecen menos inclinados a centrarse específicamente en el coronavirus. Mientras tanto, el número de startups de blockchain médico sigue aumentando en una variedad de áreas más generales, como el consentimiento del paciente, el reclutamiento de ensayos clínicos, la gestión de dispositivos IoT, el suministro de productos clínicos, la trazabilidad de productos acabados y muchos otros.

No obstante, persiste el problema más amplio de la relación entre la innovación de la cadena de bloques y los funcionarios sanitarios. Como señala Nasr, muchas instituciones sanitarias públicas tradicionales no están preparadas para adoptar la innovación impulsada por blockchain:

Según mi experiencia, muchos de sus líderes de opinión clave están poco informados sobre las DLT y en gran medida [preocupados] por el ruido en el espacio (por ejemplo, la estafa, la volatilidad de las criptomonedas, el manejo de claves y carteras, etc.).

No es sólo la falta de información lo que afecta a la adopción. A fin de cuentas, tanto el sector sanitario público como el privado podrían carecer de incentivos para innovar en la dirección de la transparencia. Nasr cree que algunos de los aspectos problemáticos actuales del sector sanitario – “en particular, el aislamiento de los datos y la opacidad de los precios y los procesos”- mantienen su rentabilidad y apoyan una gruesa capa de intermediarios que se benefician en el camino. El componente que falta aquí es el rechazo de los pacientes que podría surgir de una mejor comprensión de sus derechos de transparencia de datos y privacidad.