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El miércoles por la tarde, el usuario de Twitter “shibainuart” informó que CoinMarketCap había eliminado tres direcciones de Shiba Inu (SHIB) listadas en las rede Binance Smart Chain (BSC), Solana (SOL) y Terra (LUNA). Sólo el token SHIB nativo de Ethereum (ETH) es visible en el sitio al momento de redacción. Una tormenta masiva se produjo en Twitter unas tres semanas antes después de que los desarrolladores de Shiba Inu alegaran que “CoinMarketCap listó a sabiendas tres direcciones de contratos falsos para SHIB”, y recomendaron “no interactuar con estas direcciones ya que sus fondos se perderán irremediablemente”.

En respuesta, CoinMarketCap declaró que las direcciones eran direcciones de agujero de gusano diseñadas para facilitar las transacciones cross-chain. Aunque las direcciones han desaparecido, la advertencia todavía puede verse en la página principal del token SHIB en el sitio. CoinMarketCap no ha emitido ninguna declaración sobre los motivos de la eliminación de las direcciones de contratos.

Los desarrolladores de Shiba Inu parecen haber reconocido esta explicación en una carta a la comunidad publicada el 19 de enero. Sin embargo, también citaron las posibles vulnerabilidades de riesgo de los puentes cross-chain. El mes pasado, el cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, explicó que, debido al escalamiento, los ataques del 51% a una sola cadena de pequeña capitalización en una red de 100 blockchains interoperadas podrían causar un contagio en todo el sistema. La semana pasada, el mayor hackeo de finanzas descentralizadas tuvo lugar en el puente cross-chain. Wormhole. Los hackers acuñaron fraudulentamente USD 321 millones en wrapped Ether en Solana y los transfirieron a la red Ethereum para venderlos.

Además, los desarrolladores consideraron que CoinMarketCap se comportó de forma poco profesional durante su correspondencia, por ejemplo, en su falta de comunicación y en el uso de la “exhibición de contratos erróneos”, “enlaces incorrectos en las redes sociales”, “exhibición incorrecta del suministro en circulación”, etc., como razones para mantener la afirmación de que los contratos son “falsos”.